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SíMiPlaneta, al rescate del hábitat del gorrión serrano y conejo zacatuche

Jacqueline Ramos
jramosr12@hotmail.com


Cerros verdes, clima frío, bruma cerrada y el canto de cientos de pájaros rodean al paraje Axoquiatenco, en Milpa Alta, Ciudad de México, a dos horas del pueblo más cercano.


Teporingo

Parece un ensueño. Pero, dos especies, el gorrión serrano y el conejo teporingo, están en peligro de extinción porque su hábitat, el zacatuche, se acaba.


SíMiPlaneta no está ajeno. Le importa salvarlas, por eso escogió el proyecto del Grupo de Monitoreo Biológico Milpa Alta, y lo hizo ganador, hace dos años, junto con tres iniciativas ecológicas más, para dotarlas de recursos y darles un “empujón”.


El grupo está formado por 12 integrantes. Algunos, gente de oficina, la mayoría de campo, que prevé que, en julio próximo concluya una fase del proyecto.


Suben y bajan los cerros, con una facilidad asombrosa. Difícil, imposible, seguirles el paso. Pero de cuando en cuando se detienen, desentierran zacatuche, lo dividen, lo vuelven a sembrar, para que se multiplique y el hábitat de esos dos animalitos se restaure, en la medida de lo posible.


Gorrión Serrano

De tiempo en tiempo, se reúnen, platican, se secan el sudor, surgen las historias de los seres que por las noches cruzan el lugar, quizá porque nadie los llevó al camposanto, y es que justo por aquí juran que hubo un pueblo en plena Revolución. No solo hay historias de aparecidos, también sobre tesoros enterrados. ¡Ayyy, nanita! ¿Se anima?


Gabriel Martínez Molina, coordinador del Grupo Monitoreo Biológico Milpa Alta, señaló que los pastizales son importantes porque, aparte de que infiltran agua, son el hábitat de dos especies en peligro de extinción: el gorrión serrano y el conejo zacatuche.


Indicó que el hábitat de los pastizales es uno de los más amenazados, su estrategia es poder restaurarlo. Esta zona la elegimos porque aquí existe ganadería y nosotros creemos que esta y el manejo de los pastizales no están peleados con la conservación.


Paraje Axoquiatenco, en Milpa Alta, Ciudad de México

Su propuesta se denomina “repastización” y consiste en extraer pastos: “En los caminos de penetración generan un problema. Nosotros le damos mantenimiento al camino para prevención de incendios y a fin de que las camionetas puedan circular. Los plantamos en la zona donde antes habíamos verificado que existiera la especie y que podemos crear un hábitat mejor al de ahora”.


Los pastos se queman todos los años por gente que los prende por ocio, vandalismo, o por la ganadería, que la utiliza como pelillo tierno en temporadas de estiaje.


“Nosotros proponemos introducir un pasto que el ganado no consume. Lo hacemos separado. Hacemos manchones de unos 800 o mil pastos y separamos cada 50 o 100 metros un manchón de otro, para que el ganado también tenga alimento y resguardo el gorrión serrano”.


Conejo de los volcanes

El proyecto incluye silvicultura preventiva: hacer aclareos o raleo, porque las reforestaciones masivas han creado desiertos verdes. Desde la parte de arriba, se puede observar que hay bosque, pero en la de abajo, ya no hay vegetación.


Con ello, disminuye la densidad de árboles para que entre luz al suelo y puedan crecer los pastos naturales.


Llegó la lluvia, casi un diluvio, transitamos los caminos, apenas veredas. Se hace tarde para salir.